Capturan a Otoniel, el narco más buscado del Mundo

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Una operación conjunta de la Policía Nacional, el Ejército y la Fuerza Aérea Colombiana ha servido para poner fin a las andanzas criminales de Dairo Antonio Úsuga David, Otoniel, jefe del Clan del Golfo y líder narcotraficante más buscado no solo en Colombia, sino en todo el Mundo. El capo estaba oculto en el Urabá antioqueño, zona de su máximo control y donde siempre ha operado el cártel matriz de su actual organización, Los Urabeños, y Los Úsuga. El arresto se produjo a las 15.00 horas de este sábado. «La operación Osiris es la más importante contra el narcotráfico en este siglo en Colombia, y me atrevo a decir que a nivel mundial», declaró el presidente de Colombia, Iván Duque.

El capo cayó en «la mayor operación» jamás realizada en la selva, según aseguró el presidente de Colombia, Iván Duque, en «un territorio muy complejo», según declaró.

Otoniel capturado
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La captura del narcotraficante deja sin cabeza a la red narcoterrorista más peligrosa de Colombia. Al mismo tiempo, sirve para retirar del panel de los más buscados de la Drug Enforcement Administration (DEA) a su objetivo número 1, acusado de organizar el envío de toneladas de cocaína a Estados Unidos a través de Centroamérica, pero también hacia Europa por el Atlántico.

La operación Osiris es la más importante contra el narcotráfico en este siglo en Colombia, y me atrevo a decir que a nivel mundial» (Iván Duque, presidente de Colombia)

Los investigadores colombianos apoyados por Inteligencia de Estados Unidos tenían identificada desde hacía tiempo la zona en la que se movía Otoniel, con control sobre sus movimientos hasta la captura.

La operación, con un gran dispositivo aéreo, se inició hace tres días y concluyó este sábado con una acción rápida que dejó al jefe del GAO Clan del Golfo sin posibilidades de escapar. A partir de ahora, habrá que ver si es juzgado en Colombia o si es extraditado a Estados Unidos, cuyas agencias de seguridad le reclaman desde años atrás.

«Colombia hoy celebra el mayor golpe al narcotráfico de este siglo», declaró el presidente colombiano, que compareció ante los medios a los pocos minutos de la detención. Iván Duque alabó a las fuerzas de seguridad, tanto las militares como la Policía Nacional, cuyos representantes le acompañaron.

El ministro de Defensa, Diego Molano, aseguró que la operación conjunta de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas representan «una victoria contra uno de los mayores símbolos del mal, el Clan del Golfo y su cabecilla, alias Otoniel». Molano señaló que la mayor amenaza de Colombia es el narcotráfico y aseguró que esta organización asumía el gran tráfico hacia Estados Unidos y Europa al tiempo que dominaba el pequeño tráfico en todo el país. Aseguró, además, que la caída de Otoniel frena los planes de expansión de la organización. «No hay rincón de Colombia donde un criminal perpetrador de los peores atentados quede tranquilo».

La clave de éxito era la sorpresa, mantener el secreto y la iniciativa. El bandido nunca tuvo la oportunidad de encontrarse con sus redes de apoyo» (general Navarro)

El comandante Navarro, general del Ejército, por su parte, explicó que llevaban siete años tras el objetivo, pero que desde enero de 2021 cambiaron «los ritmos estratégicos» para avanzar hacia su captura. La operación fue avanzando y, según aseguró, las maniobras consecutivas debilitaron el arco de seguridad «de este bandido».

El plan se ejecutó el 15 de octubre en Bogotá, con una reunión de todos los responsables que ya sabían «cómo romper el último anillo de seguridad de este bandido». El viernes, de madrugada, más de 500 hombres de fuerzas especiales del Ejército, Infantería de Marina, Fuerza Aérea, 22 helicópteros de apoyo aéreo, se desplegaron sobre el terreno. Las tropas se movieron desde varios puntos. «La clave de éxito era la sorpresa, mantener el secreto y la iniciativa», continuó el comandante general. «El bandido nunca tuvo la oportunidad de encontrarse con sus redes de apoyo».

El general Vargas, jefe de la Policía Nacional, destacó el trabajo articulado de todos los actuantes con la Fiscalía General de la Nación, que «en cada uno de los procesos contra miembros del Clan del Golfo aportaron datos para entender los movimientos de Otoniel». Vargas añadió que el capo se movía con ocho anillos de seguridad con entre uno y tres kilómetros de tamaño. Agencias de Estados Unidos y Reino Unido resultaron clave para los seguimientos satelitales, «permanentemente sobre esa área, para irle sacando de donde estaba». «Empezamos a recibir información de inmediato de muchísimas fuentes». Vargas concluyó que la operación fue la correcta, pues Otoniel estaba comiendo, tenía un plato favorito, animal propio de la selva antioqueña. 150 funcionarios de Inteligencia se desplegaron en los pueblos cercanos. «De manera sigilosa, encubierta, recibieron información de comunidades cansadas de los abusos».

Vargas explicó que fueron cerrando el círculo poco a poco. «Fue una operación de alta cirugía», aseguró Vargas, que felicitó a todos y cada uno de los integrantes de la redada. Explicó que se emplearon tres asaltos y tenían claro el lugar por el que iba a salir Otoniel. «Orden cumplida, señor presidente. Es un honor ser Policía», concluyó Vargas.

El fiscal general de la Nación, Francisco Barbosa, señaló que «es muy importante para el país» lo que acaba de ocurrir. Expuso que hasta cinco fiscales participaron en la investigación, operación Osiris. «Se le envía un mensaje a esa zona del país, afectada por el Caribe, Urabá y la Guajira, que tienen tentáculos con el Clan del Golfo y estaban articulados por Otoniel».

 

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