Capturan a 82 mafiosos que dominaban el narcotráfico en el seno de la Sociedad de Foggia

La unión de tres clanes históricos manejaba con puño de hierro la venta de cocaína en la ciudad / La extorsión era el elemento secundario que apoyaba a la actividad narcocriminal de los investigados
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Los Carabinieri del Comando Provincial de Foggia, con el apoyo operativo de los soldados de los Comandos Provinciales de la Legión de Carabinieri “Puglia”, del Escuadrón de Helicópteros Cazadores “Puglia”, de los Núcleos Caninos de Carabinieri de Modugno, Chieti y Tito, así como del Núcleo de Helicópteros de Carabinieri de Roma y del 11º Regimiento de Carabinieri “Puglia”, realizaron con las primeras luces de la mañana de este lunes una orden de custodia judicial emitida por el Tribunal de Bari, a petición de la Dirección Antimafia, contra 82 personas, todas sospechosas graves de los delitos de asociación delictuosa para el tráfico y tráfico de estupefacientes y otros delitos, agravados por el método y finalidad mafiosos.

Francesco Sinesi, uno de los líderes del clan Sinesi-Francavilla, fue en su día el instigador de una brutal acción, en respuesta a la tentativa de asesinato perpetrada el 6 de septiembre de 2016 contra su padre Roberto, jefe histórico de la batería mafiosa homónima. El lugar del crimen, el bar “All’H24” de Foggia, resultó, tras las investigaciones realizadas, ser la base operativa central del narcotráfico de la red investigada, integrada por la sociedad formada por el citado clan y otros dos grandes grupos mafiosos de la región.

A partir de los desarrollos investigativos realizados en este sentido, mediante el uso masivo de actividades técnicas fue posible llevar a cabo dos importantes investigaciones antimafia coordinadas por la Dirección Distrital Antimafia de Bari para descubrir la “Società Foggiana”, que versaba sobre el contexto delictivo de la extorsión en perjuicio del tejido empresarial de la ciudad, practicada “sobre la alfombra” y con criterios sistemáticos hacia las víctimas familiares. En paralelo, sobre la llamada “DecimaBis”, se efectuó otra investigación judicial que finalizó con la ejecución de una orden de prisión preventiva contra 40 individuos pertenecientes al mencionado consorcio, en la que se constataron las áreas de operación criminal y las infiltraciones en el tejido social y económico y en particular las extorsiones realizadas con el método mafioso, la libertad perturbada y también las emboscadas realizadas con armas, todo ello con el fin de ejercer un control violento del territorio, de carácter “militar”, expresión típica de esa fuerza intimidatoria propia del accionar mafioso.

La operación llevada a cabo este lunes, llamada convencionalmente “Game Over”, representa la continuación, en el aspecto investigativo, de la acción policial contra la organización mafiosa “Società Foggiana”. Se ha centrado en particular en las fuentes ilícitas de ingresos de esta estructura criminal que, según las investigaciones, derivan de dos vías: las extorsiones sistemáticas, realizadas contra el tejido empresarial y reconstruidas en detalle por las investigaciones Diezmos y Decimabis, practicadas con el objetivo de canalizar los ingresos ilícitos hacia el “fondo común”, utilizado para el mantenimiento, asistencia y supervivencia de la asociación mafiosa, y el floreciente narcotráfico, perpetrado con un agresivo y minucioso sistema de reglas, que garantizaba a la alta dirección operativa de la asociación, no coincidente con la alta dirección de las “baterías” mafiosas, la posibilidad de un control y una posición de monopolio en la venta de cocaína, mediante la imposición de la obligación, bajo pena de fuertes represalias, incluso armadas, de comercializar únicamente la sustancia estupefaciente suministrada por la propia asociación.

Esta imposición, implementada con las características típicas de las organizaciones mafiosas, aseguró a la asociación importantes ganancias ilícitas y siete euros adicionales por cada gramo de cocaína vendido en Foggia. Las ganancias también sirven para alimentar el “fondo común”, funcional a la persecución de los fines delictivos de los denominados.

Los tres componentes del agregado mafioso de la “Società Foggiana”, de hecho, ejercieron su “presión mafiosa” para el monopolio del tráfico de cocaína en el área de la ciudad. Para tal narcotráfico, en efecto, la asociación en cuestión planeó la organización del tráfico de cocaína en detalle a través de reuniones continuas en las que se fijaron reglas estrictas (el llamado “cártel del narcotráfico”); impuso el monopolio de la venta de cocaína en la ciudad de Foggia, a través de su propia fuerza intimidatoria, derivada del reconocido y temido protagonismo criminal de los sujetos en la cúspide de la propia organización, investidos directamente por los líderes históricos de los clanes, que hacían uso de una densa red de información, utilizada para controlar militarmente las “plazas” del narcotráfico; ha puesto en el mercado de la ciudad cantidades considerables de sustancias estupefacientes, estimadas en unos 10 kilogramos de cocaína al mes, adquiridas a un precio de algo menos de 40 euros al gramo, luego revendido, según el caso, a 55 o 60 euros el gramo. Los beneficios que obtiene la camarilla mafiosa son cuantificables en al menos 200.000 euros mensuales, y las dosis de cocaína depositadas en las plazas de narcotraficantes corresponden, sin embargo, a unas 50.000 mensuales; hizo uso de depósitos supervisados ​​para la custodia y empaque de cocaína; “gobernaban” las plazas de narcomenudeo con una tupida red de vendedores, todos plenamente conscientes de operar ilegalmente en el marco de una asociación con fines mafiosos (la llamada finalización mafiosa del narcotráfico), clasificados en verdaderos “equipos operativos” y divididos, según el nivel operativo, en la “lista de los grandes” y la “lista de los pequeños”, a quienes se les distribuía regularmente cantidades preestablecidas de cocaína, del orden de cientos de gramos los primeros y los segundos en lugar de decenas de gramos; mantuvo una contabilidad minuciosa de las drogas distribuidas a los “equipos de traficantes” y de los pagos relacionados realizados, cobrándolos a través del “ciclo inverso” de los narcotraficantes y elaborando así verdaderas “listas contables”, funcionales para la gestión del narcotráfico; recaudaba las ganancias del narcotráfico y, en analogía con la gestión de las ganancias de la extorsión, alimentaba el “fondo común”, utilizado para distribuir ganancias ilícitas, asegurar sumas a asociados, dinero donado para la manutención de familiares y acólitos en estado de detención, también con el fin de desalentar el fenómeno del arrepentimiento.

Las técnicas de investigación utilizadas han puesto de manifiesto la esencia y naturaleza de los lazos que unían -por diversas razones- a todos los sujetos involucrados en el negocio central del “Sistema”, es decir, el ejercicio “empresarial” de venta de cocaína.

La estrategia delictiva de los miembros de la organización presuponía -como se desprende de algunas conversaciones claras y explícitas- la existencia “aguas arriba” de un “pactum sceleris”, firmado por los líderes históricos de los clanes que integran las baterías mafiosas confederadas en la “Società Foggiana”. Los métodos de gestión del narcotráfico (a los que los propios imputados habían dado, a su vez, el nombre de “Sistema”), preveían la atribución, dentro de la asociación, de roles bien definidos y para cada uno reconstruidos en detalle a partir de los resultados del examen del material de investigación recabado.

Las investigaciones así realizadas por el Núcleo de Investigación de la Comandancia Provincial de Carabinieri de Foggia, bajo la coordinación de la Dirección del Distrito Antimafia de Bari y con la contribución de la Dirección Nacional Antimafia, que aplicó uno de sus magistrados, permitió conocer numerosos y detallados elementos que caracterizan la dinámica criminal compleja y articulada de la organización mafiosa, así como las relaciones internas, no exentas de conflicto entre los propios sospechosos, el modus operandi exacto utilizado, el alcance del tráfico de drogas comercializado bajo un régimen de monopolio, controlado gracias al uso de métodos mafiosos, y en última instancia también la distribución y destino final de las ganancias obtenidas ilícitamente, para alimentar, sin interrupción, el “Sistema” de la “Sociedad de Foggia”.

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