1,3 toneladas de pasta base en Pontevedra para producir 200 kilos de cocaína al día

Se trata del mayor alijo de esta sustancia de todos los tiempos fuera de Sudamérica / Los cocineros de la droga vivían “en esclavitud”, sin salir del inmueble / Dos mexicanos lideraban las operaciones / Se trata de la estructura narcocriminal más importante jamás desmantelada en Europa
Compártelo

La Policía Nacional ha anunciado este jueves que Pontevedra ha sido escenario de la mayor incautación de pasta base para la elaboración de cocaína de todos los tiempos en Europa, 1.300 kilos, hallados en el interior de una nave industrial de la parroquia de Mourente y que servía para abastecer al que también es el mayor laboratorio para la producción de clorhidrato hallado hasta este momento fuera de territorio sudamericano, el localizado en Cerdedo-Cotobade a mediados del pasado mes de marzo.

Así lo detallaron esta mañana los máximos responsables de la Policía Nacional a nivel estatal. Entre ellos compareció Emilio Rodríguez, jefe de la Sección Greco Galicia de la Brigada Central de Estupefacientes con sede en Pontevedra y artífice del histórico operativo, que explicó que en el interior del laboratorio de Cerdedo-Cotobade fueron detenidas ocho personas, de las cuales seis “vivían en régimen de esclavitud”, al hallarse indocumentados, incomunicados y “trabajando 24 horas al día”, sin posibilidad de salir nada más que para fumar, pues en el interior era muy arriesgado dada la labor que se realizaba en la instalación.

Extracción de la droga / Policía

En el laboratorio también se encontraban los dos ciudadanos mexicanos que estarían al frente del entramado, uno de ellos el encargado de ‘desencaletar’ la pasta base y el otro el notario, emisario enviado desde Sudamérica para supervisar el negocio.

La pasta base / Policía

En cuanto a la pasta base, llegaba a la ciudad de Pontevedra a través del puerto de Oporto dentro de maquinaria industrial de gran tonelaje. Una persona se dedicaba exclusivamente a la extracción de la citada pasta, de gran complejidad. La droga llegaba dentro de una máquina trituradora de piedra y fue detectada por las autoridades lusas. De hecho, su colaboración y la de la Policía de Colombia fue muy importante para el buen fin del operativo.

Mercancía y detenido / Policía

Junto a la pasta base, fueron incautados 151 kilos de cocaína ya elaborada en dos puntos (Madrid y Pontevedra) y más de 23.000 litros de precursores para la fabricación de la droga. Todo ello permitía a la red criminal sacar al mercado 200 kilos de cocaína al día, una cantidad monstruosa que supera a la capacidad de la mayor parte de los laboratorios existentes en la selva colombiana. 

Líquidos para las mezclas / Policía

El laboratorio disponía de todos los útiles necesarios para la producción a gran escala, desde las mezclas hasta el prensado, con hasta 14 hornos microondas, elementos esenciales en esta fase final tras el paso por los ‘marcianos’ en los que se elabora la sustancia ilícita en sus últimas fases. 

Resultó importante la logística para hacer llevar los líquidos hasta Pontevedra, a cargo de una organización de narcotraficantes canarios que se encargaban de esta fase del negocio junto al detenido en Bilbao, que adquirió parte de la maquinaria allí utilizada. Los canarios también se ocupaban de la distribución. Fueron detenidos en la ciudad de Pontevedra cuando venían a hacerse cargo de una importante partida de droga. 

Prensa / Policía

Otro elemento destacado es la tremenda contaminación que esta actividad estaba llevando a aguas del río Lérez a través de sus afluentes ubicados en el punto en el que se encontraba el laboratorio, pues los narcos optaban por deshacerse de los grandes desperdicios en forma de productos químicos arrojándolos allí. La cercanía con el cauce y lo oculto del enclave es otro de los motivos que llevaron a la red criminal a ubicarse en ese punto del interior pontevedrés.

Zulo donde estaba la pasta / Policía

Los investigadores explicaron que la organización mexicana era la propietaria del inmueble en el que se hallaba el laboratorio y apuntalaron la secuencia que defendió este periódico desde el principio de que habían levantado todo el entramado a espaldas de los capos de la droga de las Rías Baixas. Señalaron, además, que cada vez que se producía un transporte de pasta base desde la nave de Mourente hasta Cerdedo-Cotobade, los narcos ubicaban varios puntos de vigilancia para asegurarse de que no eran objeto de seguimiento policial.

 

Compártelo

12 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Te gusta Narcodiario?

Apóyanos.