Descubren una fábrica de chucherías de marihuana

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En el marco de la operación Jesis, la Guardia Civil ha desarticulado un laboratorio dedicado a la fabricación de gominolas de marihuana con alta concentración de THC, que es la sustancia activa de la marihuana, en Tarragona (Cataluña, España).

El laboratorio se encontraba dentro de una vivienda de Coma-ruga-El Vendrell, donde residía el autor de los hechos, al que se la ha detenido por delito contra la salud pública, investigando además a su pareja. Gracias a la denuncia del familiar de un consumidor al que habían creado adicción, la Guardia Civil obtiene información que lleva a los investigadores a la zona norte de la provincia de Tarragona, donde se concentraba el mayor número de consumidores de los productos. Finalmente llegaron hasta la población de Coma-ruga en El Vendrell, donde los agentes localizaron varios de esos productos y comprobado que las gominolas dan positivo a sustancias cannábicas.

Las gominolas de marihuana / Guardia Civil

Los investigadores localizaron el chalet desde donde se estaban distribuyendo y procedieron al registro del mismo. La Guardia Civil ha encontrado una plantación de marihuana con 74 plantas en pleno desarrollo, casi doce kilogramos de marihuana ya recogida preparada para su procesamiento, 247 gominolas preparadas para la venta, una máquina descogolladora especial para este tipo de planta cannábica, diverso material para el cultivo de marihuana, setas alucinógenas y un laboratorio para la fabricación de las “chucherías” con todo lo necesario, tanto en maquinaria, como en sustancias para las mezclas.

Detalle del laboratorio / Guardia Civil

Con esta actuación, se ha evitado un grave riesgo para los consumidores de las chucherías, que desconocían exactamente que contenían las gominolas, por carecer de etiqueta de composición, aun siendo conscientes que las mismas podían contener sustancias estupefacientes y por ende podían ser adictivas y perjudiciales. La Guardia Civil advierte del riesgo de consumir estas chucherías, que se pueden hacer pasar por gominolas reales y portar en principio por su apariencia, sin problema alguno, ya que es prácticamente imposible distinguirlas de una gominola auténtica, pero sobre las que se desconocen sus efectos tras ingerirse.

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